Efervecencia
No estoy familiarizada con esta sensación. Esto que siento en el pecho —dónde dicen que habitan los sentimientos— es tan incómodo, tan ajeno, tan inquietante. Como si, de repente, me hubiese salido un ojo en la nuca. Aunque también me da una nueva perspectiva de mi existencia, lo que es bastante reconfortante.

Comentarios
Publicar un comentario
Cuéntame qué opinas ...